Impida que los beneficios se pierdan y haga que su plan resulte más valioso para todos permitiendo a sus empleados que conviertan sus créditos en dinero virtual.
Una vez que el empleado ha elegido los beneficios que desee, los créditos o efectivo de los beneficios restantes se guardan en una cuenta de gastos flexibles (FSA) y pueden gastarse después en bienes o servicios de una lista de categorías apropiadas.
Es posible crear múltiples cuentas con fines tan diversos como la autofinanciación de atenciones médicas ambulatorias o la compra de prendas de vestir. Los empleadores pueden incluso utilizar las FSA para fomentar el rendimiento, creando cuentas de desarrollo o bienestar personal y aportando créditos.
Todas las compras deben ser aprobadas por un administrador. Los empleados pueden consultar su historial de solicitudes y aprobaciones en línea.